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domingo, 25 de marzo de 2012

Mudando la cáscara y las entrañas

Habla bajito que cuentan que las estrellas tienen muy mal despertar, dicen que la luna orgullosa como es ella, prefiere taparse la cara antes que se la comparen con la de su hermano el sol. Dicen, que el cielo es un mural pintado por los primeros niños que quisieron regalar algo a sus padres. El mar es un pozo lleno de sueños y las ciudades pequeños rincones de oportunidades. Me enseñaron, los cuentos de princesas, que es más divertido observar una vida de color de rosa, que los finales felices son más entretenidos, que las pesadillas, las injusticias o las inquietudes no se interponen más que en los caminos de aquellos que deciden prestarles atención. Lo sé, no soy ingenua, la vida no huele a rosas pero tampoco apesta a mentiras, sé que la sonrisa no es el himno de todos los hombres pero que tampoco la sangre es su firma, sé que la felicidad no es un derecho básico pero tampoco la tristeza un sentimiento impuesto, sé que si los hombres brindasen con el mismo cáliz y comiesen de la misma mesa, sé que no haría falta hablar bajito y que la luna ya no escondería avergonzada su cara. 



martes, 27 de septiembre de 2011

Siempre hay algo





de la estupendísima Sara Poza

Sorbiendo poquito a poquito cada trago de este dulce vino con sabor a vida, despacito que no quiero ver nunca esta copa vacía, camino con cuidado no vaya ser que me pierda alguna estrella, una brisa de aire, hace frío, se congelan las ideas, pero qué más da si solo serían pequeñas ocurrencias inconcluyentes, mejor no pensar dejemos que entre el frío que aquí dentro hace demasiado calor.

 

lunes, 26 de septiembre de 2011

del derecho

Paro y cojo aire, hoy he corrido mucho, como no baje el ritmo... Si es que no he parado en todo el día, de aquí para allí, que si sí que si no, entra sal, estudia relájate, quédate vete. Me encanta marear la perdiz, dar vueltas sobre mí misma, sentir que se me saldrá el estómago por la boca en cualquier momento, perderme alguna broma, poner cara de boba, que se me suban los colores, cagarla, soltar comentarios inapropiados en momentos aún más inapropiados, saltar cuando habría que tumbarse, gritar cuando sería mejor callarse, sonreír cuando las cosas se ponen serias, decir izquierda cuando es derecha y arriba cuando es abajo, querer lo que no tengo, desechar lo que no me sobra, saber cosas inútiles y pasar de lo importante, jugármela cuando no hay nada en juego, pensar en cosas que no merecen mi tiempo, soñar con menguar mientras los demás quieren crecer, apreciar a los que no me tragan, desquiciar a los que amo, andar con las manos cuando toca poner los pies en la tierra, sentir blanco si me dicen negro, enamorarme de los detalles que muchos no soportan, arriesgar por lo que ya está perdido y darme por vencida cuando está al alcance de mi mano. Me encanta marchar al revés del mundo, o quién sabe, tal vez no sea yo la que va en dirección contraria.





martes, 14 de junio de 2011

Querido tiempo,

Tienes esa brusca manía de no querer detenerte nunca, de no conceder tregua alguna, por eso duele tanto cuando pasas los segundos, por eso hiere sentir tus horas, por eso la soledad se percibe eterna, cada momento rasca la piel, mueve el viento, cierra el cielo. Escúchame aunque sea solo ahora, aunque sea solo por esta vez, te pido que pongas toda tu atención, me veo en la obligación de decirte que te culpo de mi culpa, te maldigo por quitarme sonrisas, te odio por correr sin pausa y con demasiada prisa, te insulto por esas ganas tuyas de llevarte el botón de retroceso y pulsar, cuando te viene en gana, el de avance rápido. Lo mejor de todo es que no me extraña nada que al mismo tiempo admire tu capacidad de hacer de un pésimo día la esperanza de un gran mañana, que ame la manera en que logras que desee crecer, en que me haces soñar con los pasitos que me esperan, con las piedras con las que me voy a tropezar, con las estrellas que haré brillar. Siento hacerte llorar y reír, discúlpame por lo bueno y por lo malo, por pasarte por alto y por prestarte demasiada atención, ojalá puedas perdonar mi impertinencia, mis ansias por ir un paso por delante de ti, mi incapacidad para poder comprender tus decisiones, pero por encima de todo ojalá puedas olvidar que hace ya algún tiempo dibujé una mancha que me impide ver más allá de tus agujas, de tu arena o de tu sol. Prometo serte fiel si tú lo eres, me asegurare de comportarme, de no arruinar lo que decidas regalarme, te doy mi palabra de que no entra marcharme en mis planes, siempre y cuando, tu tampoco lo hagas. Yo sin ti o tú sin mí, no, eso no me funciona.




jueves, 5 de mayo de 2011

forever young

“Juventud es sangre en las venas, frescura en las ideas, vida en el alma y luz en la mirada”